Los chats del líder de Los Monos en los que ordenó asesinar a un testigo frente a sus hijos

Nacionales 12 de octubre de 2021
El líder narco planeó y dirigió varios ataques desde prisión.
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Ariel Máximo “Guille” Cantero en el último juicio en su contra.

En el último juicio contra Ariel Máximo “Guille” Cantero por la serie de atentados a la Justicia, se demostró que el líder de Los Monos había ordenado desde prisión balaceras a domicilios vinculados a los jueces que lo condenaron en 2018 y el ataque a tiros a un empresario que fue testigo en la causa contra Mario Segovia, conocido como “El Rey de la Efedrina”.

En el debate, los funcionarios del Ministerio Público de la Acusación exhibieron los chats que demuestran que el jefe narco instigó las balaceras y que utilizó a tres bandas, afines a Los Monos, para ejecutarlos: “la banda del barrio Alvear”, compuesta por Daniel “Teletubi” Delgado, Lucía Uberti, Leonel Fernández, Damián Oscar Chávez y un menor de edad; “la banda de Quintana”, integrada por Matías César y “la banda de Olivera”, de Leandro Olivera.


“Es Guille. Me dijo que lo pongan”. “Me imaginé. Jajaja, vos sabés”. La conversación entre Olivera (”Chulo” o “Chuli”) y Uberti, pareja de César, confirma quién impartía las directivas.

El 18 de septiembre, el empresario Andrés Gerardo Lamboy fue baleado en la puerta del colegio al que asistían sus hijos. El hombre que declaró en el expediente que terminó con la condena de Segovia por traficar efedrina a México, debió guarecerse de los tiros debajo de su camioneta. Logró salvar su vida, pero fue gravemente herido por las balas en las piernas, el tórax y el abdomen.

“Colegio calle Wilde 1149 turno mañana 7.30 a 8 am camioneta ram negra. Después de dejar los pibes al celegio (sic) toma café en la estación de servicio AXION. Listo”. El mensaje, acompañado de una fotografía del hombre que sería baleado, fue enviado el 3 de septiembre de 2018 a Matías César. “Solo al negrito ok”, la aclaración se dirigía a mantener a salvo de los disparos a los menores.


Seis días más tarde, se reanudó la conversación cuando “Miljaus” (Guille Cantero, que también usaba el alias “Lokito”) le envío el usuario que la víctima usaba en Facebook. “No, no me olvido. Ya anduve averiguando dónde queda”. César, bajo el apodo de “Señor La Muerte”, respondía así a un reclamo del jefe narco.

En otro de los numerosos chats, en este caso en el celular de Lucía Uberti, encontraron más pruebas de los tiroteos: “Amor, tengo una (emoji de pistola) en la casa de papá de Kevin. ¿No lo mandas a Mati a rescatármela?”, le pide Teletubi, preso en Piñero. “Chulo”, le escribe: “Decile a Tel si después le paso el número para que llame. Porque ayer una gente de él fue la que tiró en la previa”. “Me dicen que los patovas (la policía) saben quiénes fueron, que estaban a cara descubierta”, le responde Uberti.
   

“Hagan un cartel que diga así: Dejen de meter en cana giles”, ordena Uberti a Claudio “Churro” Canavo. “Y le pongo porque la próxima va a ser peor”, el “tiratiros” de Los Monos.

“¿Le mandaste (emoji de pistola) anoche?”, pregunta Uberti, buscando asegurarse que la orden se había ejecutado, tal como lo habían pedido. “Sí”, le responde “Churro”. “¿A qué calle fuiste?”, inquiere la joven. “La de Pelegrini bs aire (sic)”, específica el tirador. “La dirección exacta”, insiste la mano derecha de Teletubi. “La k vs me dijiste. Si no vamos en tu auto k te muestro los corchasoo amiga me extraña (sic)”, da por terminada la charla Canavo.

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