San La Muerte: un culto de marcada relevancia en la región litoraleña

Sociedad 21 de agosto de 2020
La razón por la cual hay festejos en honor al santo pagano cada 15 y 20 de agosto.
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Entre varias otras costumbres, en toda nuestra región se encuentra arraigada la celebración en honor a San La Muerte durante agosto. En la ciudad de Corrientes, al promediar la medianoche de los días 15 y 20, suenan las bombas de estruendo a modo de festejo de este santo que en realidad no lo es, puesto que no está considerado como tal por la Iglesia Católica.

Si bien se piensa que los festejos que se desarrollan en las diferentes jornadas son por la misma razón, en realidad no es así. El antropólogo y director general del Gabinete de Investigaciones Antropológicas de Corrientes, José Miceli, explicó que “se trata de distintas representaciones” que surgen en el nordeste argentino y en particular en Corrientes. “Con el transcurso del tiempo se asimilaron creencias europeas con aspectos mágicos-religiosos hispano-guaraníes, una de las cuales hoy forma parte de un culto local a San La Muerte”, señaló.

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Miceli afirmó que existe San La Muerte, que “tiene su origen en Cristo tras ser flagelado en la columna, y a quien iconográficamente se lo representa sentado o en cuclillas con las manos en el mentón o sobre las rodillas”. Además, está el Señor La Muerte, que “se asimila a la parca medieval y representa a la muerte misma, solo con la imagen de este último se realizan payé o encantamientos”. “Su imagen es un esqueleto que sostiene una guadaña y, en ocasiones, un pisón”, añadió.

Además, el antropólogo precisó que San La Muerte se festeja el 15 de agosto, y el Señor La Muerte el 20 del mismo mes, y que ambas celebraciones “se han extendido por la propia movilidad humana y comunicacional a distintos puntos del país como a otros limítrofes”.

“El origen de ambos se remonta a la conquista española y, particularmente, a la venida de las misiones franciscanas y jesuíticas. Corrientes fue asiento de ambas misiones reduccionales: franciscanas en la zona occidental en la costa del río Paraná y jesuíticas en la zona oriental en las costas del río Uruguay, con lo cual se explica su irradiación y evolución histórica en la zona”, desarrolló.

De esa manera, Miceli continuó con su explicación destacando que dicha “expansión geográfica y temporal se ha dado con una dinámica propia, que se acentuó en los últimos años con su correlato de una mayor demanda de imágenes en talla, en estampas, medallas y tatuajes. Así también está acompañada de diversificaciones en la representación estética de su imagen”.

“Otros países latinoamericanos tienen su propia versión de este santo pagano, como en México, que existe la Santa Muerte, en las Antillas y la zona del Caribe se lo conoce como La Muerte; mientras que en santería y vudú se refieren a él como San Muerte”, finalizó Miceli.

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