Adriana Puiggrós: las razones de la renuncia como viceministra de Educación

Política 25 de agosto de 2020
Existió un claro y evidente recorte de funciones a la Viceministra que la llevó finalmente a renunciar.
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Las razones de la renuncia de Adriana Puiggrós como viceministra de Educación de la Nación no deben buscarse en medios comerciales que se encargaron de alentar el cortocircuito con el Ministro como el motivo de su alejamiento. Fue precisamente la tríada de La Nación, Clarín e Infobae, quienes tenían sus claros propósitos para acentuar las diferencias de Trota y Puiggrós, aunque eligieron tergiversar a Puiggrós en todo lo que expresó mientras fue Viceministra, incluso La Nación siguió haciéndolo aún ante la renuncia de Puiggrós. Pero tampoco se trató de una interna, como otros sectores señalaron, sino que existió un claro y evidente recorte de funciones a la Viceministra que la llevó finalmente a renunciar.

La llegada de la pandemia hizo que Adriana Puiggrós, como adulta parte de los grupos de riesgo, tuviera que resguardarse. Trotta aprovechó para quitarle funciones. La Viceministra es a su vez Secretaria de Educación. El Ministro, sin embargo, privilegió a la Secretaría de Evaluación y le encomendó todas las acciones político educativas. La Biblioteca que también estaba a cargo de Puiggrós, fue otro de los recortes a su función.

La producción de cuadernillos, contenidos para tv, radio, y todo el programa Seguimos Educando, que estaba en manos de Adriana Puiggrós pasó por decisión del ministro Nicolás Trotta a manos de Laura Sirovsky, su asistente desde la época de la UMET, muy vinculada al grupo Santa María.

Además, Trotta acordó con el jefe de gobierno porteño Rodríguez Larreta que la gente de Sanchez Zinny supervisara los cuadernillos.

Puiggrós había organizado la Dirección de Educación Privada, que no existía porque el gobierno de Macri se encargó de que así sea. Educación privada no solamente son las escuelas tradicionales, sino todas las plataformas que la acción privada introduce vía educación a distancia. Va desde la cadena de escuelas privadas de Sunny Varkey hasta fundaciones como Conciencia, Cimientos, etc. Varkey es quien más convenios obtuvo durante los cuatro años de Macri. Trotta le quitó la Dirección a Puiggrós, dejándola en manos de su jefe de asesores Matías Novoa, quien concentra todo lo financiero y político del ministerio de Educación, otro hombre del grupo Santa María.

Hace un mes, el último recorte de funciones que Nicolás Trotta aplicó contra Adriana Puiggrós, fue el corte de comunicación con las provincias. Debía pedir autorización con 60 días de anticipación y también anticipando el temario sobre cualquier conversación.

Fue el recorte de funciones, como también los reproches por entrevistas brindadas, tanto la que le realizara quien escribe y publicada en El Cohete a la Luna, como otra aparición de Adriana Puiggrós, en el programa radial de Eduardo Aliverti, Marca de Radio, que la llevó a la Viceministra a una grave discusión con Trotta,

Todo esto fue acentuando las diferencias, y Puiggrós solamente seguía en la cartera-soportando los recortes de su función-, por su respaldo al gobierno que lleva adelante Alberto Fernández. El Presidente fue quien la convocó para que sea Viceministra y cuando presentó a su gabinete el 6 de diciembre de 2019 expresó: “Adriana es alguien que no hace falta que la presentemos. Una Licenciada en Educación que conoce el tema educativo como poca gente en Argentina. Ella seguramente va a secundar más que bien a Nicolás”. Pero Trotta no se dejó secundar y apartó todo lo que pudo a Adriana de sus tareas.

El Ministro de Educación no supo apoyarse en quien tuvo y tiene una trayectoria más que respetada por su conocimiento y coherencia que es respetada por el conjunto de trabajadores de la educación. También tuvo su diferencia con Puiggrós a la hora de convocar a paritarias, que Puiggrós sostenía que no debería demorarse más.

Otras de las cuestiones, que sin dudas pesaron en la renuncia, fue la diferencia irreconciliable con la idea de repensar la educación con todos los actores, incluso con quienes ven en ella un negocio infinito. Nicolás Trotta participó del ciclo de entrevistas que viene realizando Enseñá por Argentina, como hemos señalado desde AGENCIA PACO URONDO. Su participación no cayó bien a distintos actores de la educación. Precisamente Adriana Puiggrós es autora- entre otros-, del trabajo que publicó CTERA en 2018, titulado "La privatización educativa en Argentina", donde se señala los intereses de los sectores como Enseñá por Argentina y otras.

La organización por parte de Nicolás Trotta de la Comisión de Calidad, que tiene como objetivo controlar la calidad educativa- comisión que debe hacerse por Ley-, en la que Trotta nombró como presidente a Axel Rivas, una de las figuras más importantes como técnico de la educación privada de la Universidad de San Andrés, que fue macrista, y en esa decisión dejó de lado a Puiggrós, fue otra de las razones que se sumaron para la decisión de renunciar a su cargo.

Adriana Puiggrós era una garantía para que fundaciones, ongs, que tienen empresas detrás dispuestas a hacer negocios con la educación como lo hicieron en los cuatro años que gobernó Cambiemos, no puedan seguir aprovechando las oportunidades que presenta la pandemia para no hacer de cada necesidad un derecho, como sostenía Eva, sino ante cada necesidad tejer un negocio, como siempre están dispuestos a emprender esas empresas.

Pero la gran pedagoga Adriana Puiggrós no soportó el recorte de funciones y quedar marginada de todo lo que había creado para mejorar y transformar la educación que pasó a manos de la gente de confianza de Nicolás Trotta, que fue vaciando durante la pandemia las funciones de la Viceministra.

El error de Trotta de no aprovechar a quien “conoce el tema educativo como poca gente en Argentina”, como dijo Alberto Fernández, no ha sido un equívoco del Presidente que la convocó para respaldar a Trotta y que dado su renuncia, le ofreció sumarse al grupo de asesores que lo acompañan.

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