El Consejo de Seguridad de la ONU exigió un “cese inmediato de los combates” en Nagorno Karabaj

Mundo 29 de septiembre de 2020
Los 15 miembros del órgano pidieron “rebajar las tensiones y retomar cuanto antes negociaciones constructivas”.
Guerra

El Consejo de Seguridad de la ONU reclamó este martes un “cese inmediato de los combates” en la región de Nagorno Karabaj, que vive su tercer día de combates entre Azerbaiyán y las fuerzas separatistas apoyadas por Armenia.

Los 15 miembros del Consejo de Seguridad expresan “su apoyo al llamado lanzado por el secretario general a ambos bandos para cesar inmediatamente los combates, rebajar las tensiones y retomar cuanto antes negociaciones constructivas”, precisa la declaración adoptada durante una reunión de urgencia impulsada por los países europeos del órgano de Naciones Unidas (Bélgica, Estonia, Alemania, Francia y Reino Unido).

Los miembros del Consejo “condenan firmemente el recurso a la fuerza y lamentan la pérdida de vidas humanas entre la población civil”, agrega el texto.

También muestran su “preocupación” por las informaciones sobre “acciones militares a gran escala” a lo largo de la línea de contacto en Nagorno Karabaj.

El Consejo además instó a las partes enfrentadas a colaborar con el llamado Grupo de Minsk (Estados Unidos, Rusia y Francia) de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), con el fin de retomar de forma “urgente” un “diálogo sin condiciones previas”.

La OSCE aseguró este martes que pretende reanudar en cuanto sea posible su misión de observación en Nagorno Karabaj.

Andrzej Kasprzyk, emisario especial de la presidencia albanesa de la OSCE para el conflicto, dijo ante el Consejo Permanente de la Organización que su equipo de observadores está listo para volver al enclave en cuanto la situación lo permita. La misión de los observadores, estacionados en la línea de contacto entre las partes enfrentadas fue suspendida por los más recientes combate, que han dejado numerosas bajas.

 
Según explica la OSCE en un comunicado, el diplomático polaco aseguró que está recibiendo “información desde el lugar de los enfrentamiento de interlocutores del más alto nivel”.

En el debate del Consejo, al que asistieron delegados de los 57 países asociados a la OSCE, el grupo de mediación de Minsk (liderado por Francia, Rusia y Estados Unidos), reiteró su llamamiento a ambas partes a cesar las hostilidades y retomar las negociaciones para encontrar una resolución sostenible del conflicto.

Por su parte, el embajador de Estados Unidos ante la OSCE, James Gilmore, se mostró “profundamente preocupado” por los combates. “Estados Unidos cree que la participación en la creciente violencia de partes externas solo exacerbará las tensiones regionales”, subrayó el representante norteamericano, en alusión a Turquía, que apoya a Azerbaiyán, y Rusia, que apoya a Armenia.

“No existe una solución militar al conflicto de Nagorno-Karabaj. Las partes deben dar un paso atrás y volver a la mesa de negociaciones”, concluyó Gilmore.

Todos los países involucrados de alguna forma en este conflicto, es decir, Azerbaiyán, Armenia, Rusia y Turquía, forman parte de la OSCE, un organismo internacional de seguridad regional.

Armenia denunció que un cazabombardero turco derribó uno de sus aviones militares, lo que fue inmediatamente desmentido por Turquía y Azerbaiyán, en el tercer día de intensos combates.

El avión turco “despegó de un aeropuerto en la ciudad azerbaiyana de Ganja y apoyaba a la aviación y los drones azerbaiyanos que bombardeaban pueblos civiles en Vardenis, Mets Masrik y Sotk en Armenia”, precisó un portavoz del ejército armenio.

Por su parte, el director de comunicación de la presidencia turca, Fahrettin Altun, calificó esta acusación de “completamente falsa” y exhortó a Ereván a retirarse de los “territorios ocupados”.

“Esta información es una mentira más de la propaganda armenia”, añadió el portavoz del ministerio de Defensa azerbaiyano, Vagif Dyargahly.

Tras tres días de combates en Nagorno Karabaj, el Kremlin pidió el martes a Turquía que se abstenga de “echar más leña al fuego” y que trabaje por la paz en la región. En la víspera, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan había prometido que Ankara permanecería “al lado” de Bakú “por todos los medios”.

Vladimir Putin conversó por teléfono el martes con el primer ministro armenio, Nikol Pashinyan, a petición de este último, y señaló “la necesidad urgente de un alto el fuego” y de “apaciguar la crisis”.

“Hay una guerra, hay mucha destrucción, víctimas, un gran número de militares están implicados”, declaró Pashinyan en una entrevista con la cadena de televisión rusa Rossiya 1. “Percibimos esto como una amenaza existencial para nuestro pueblo”, agregó.

Desde el domingo, las fuerzas del enclave separatista de Nagorno Karabaj, apoyadas política, militar y económicamente por Armenia, se enfrentan a los soldados de Azerbaiyán, respaldados por Turquía, en los combates más mortíferos en esa región desde 2016. Este martes, el balance oficial se elevaba a 97 muertos, a saber 80 soldados separatistas y 17 civiles: 12 en Azerbaiyán y cinco en lado armenio. Pero ambos bandos afirman que han matado a cientos de militares enemigos.

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