Un ex directivo de Pfizer sugirió que Rusia está utilizando a la Argentina como sitio de prueba para la vacuna

Mundo 29 de diciembre de 2020
El doctor John LaMattina, ex presidente de Investigación y Desarrollo Global de la farmaceútica, dio su opinión en Twitter sobre la aplicación de Sputnik V en el país.
vacuna sputnik
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La Argentina inició este martes su campaña de vacunación contra el COVID-19 con la Sputnik V, desarrollo producido por el laboratorio ruso Gamaleya. En esta etapa, serán inmunizadas 300 mil personas que se encuentran en la primera línea de batalla contra el virus.

La agencia internacional de noticias Reuters informó que el primer cargamento de vacunas contra el coronavirus enviadas por Rusia a la Argentina incluyó solamente tubos con la primera dosis ya que la segunda sufre retrasos en su producción.

Esta y otras circunstancias que rodean la campaña de inmunización argentina motivaron a un ex directivo de Pfizer a plantear que el Kremlin está utilizando al país como un escenario de pruebas. “Parece que Rusia está utilizando a Argentina como sitio de prueba para su vacuna”, escribió en su Twitter el doctor John LaMattina, ex presidente de Investigación y Desarrollo Global de Pfizer y reconocido internacionalmente como un experto en la industria farmacéutica, sin entrar en detalles sobre los argumentos en los que basa sus objeciones.

LaMattina cuenta con 30 años en la industria farmacéutica. Ocupó cargos de creciente responsabilidad para Pfizer Central Research; forma parte del Consejo de la Administración de PureTech Health, una empresa de biotecnología que desarrolla medicamentos para combatir enfermedades graves; también es asesor estratégico en Ziarco Pharmaceuticals, que desarrolla terapias dirigidas a enfermedades inflamatorias y alérgicas; es director de la biofarmacéutica Ligand Pharmaceuticals; forma parte de la junta directiva de Vedanta Biosciences que se encarga del diseño racional de fármacos. Además es miembro del Consejo Asesor Científico de Trevena Pharmaceuticals, una empresa biofarmacéutica centrada en el desarrollo y comercialización de medicamentos novedosos para pacientes con trastornos del sistema nervioso central.

A diferencia de otros desarrollos contra el COVID-19, que se administran como dos inyecciones del mismo producto, la vacuna rusa Sputnik V se basa en dos dosis administradas con diferentes virus inactivos, conocidos como vectores. De tal modo, la dificultad de producción de la segunda fórmula incrementaría el riesgo de no poder ser aplicada a tiempo a quienes ya se dieron la primera dosis.

La vacuna rusa Sputik V registró un 91,4% de eficacia en el último punto de control de su los ensayos clínicos de la fase III de acuerdo al tercer análisis provisional presentados en la conferencia organizada por el Centro Nacional de Epidemiología y Microbiología de Gamaleya y el Fondo Ruso de Inversión Directa. La evaluación de la eficacia se llevó a cabo entre los voluntarios 21 días después de recibir la primera dosis de la vacuna.

No es la primera vez que se menciona una problemática en torno a la segunda dosis. De hecho, fue el presidente de Rusia, Vladimir Putin, quien sorprendió al anticipar que el Centro Gamaleya evalúa desarrollar otra versión de su vacuna Sputnik V, que podría darse en una sola dosis, pero tendría menor nivel de protección. El objetivo de esta vacuna -que denominó “light”- sería abastecer la fuerte demanda externa que está recibiendo de distintos países alrededor del mundo.

“Una de las opciones que tenemos es crear la denominada vacuna ‘light’ del Centro Gamaleya. Es decir, se administrará solo una inyección que funcione durante un plazo más corto y que tenga un nivel reducido de protección, pero que igual alcance el 85% de eficacia. Pese a ello, se podrá aplicar a decenas de millones de personas”, dijo el presidente ruso en su tradicional conferencia de prensa anual.

“Esta vacuna puede dirigirse principalmente a los mercados externos donde se registran fuertes focos epidemiológicos. Vemos una demanda significativa de esta vacuna y de este enfoque por varios países extranjeros”, agregó. Al ser consultado, aclaró que Rusia optaría por la versión original de la Sputnik V, que se aplica en dos dosis y que ofrece mayor protección y por más tiempo.

Por el momento, el fondo soberano de Rusia, el Russian Direct Investment Fund (RDIF), que comercializa el Sputnik V en el exterior y que organizó la entrega a Argentina, se negó a comentar sobre los desafíos con la producción de la segunda dosis, o si las inyecciones de refuerzo se enviarían pronto a Argentina.

En cuanto a los acuerdos de la Argentina con Rusia, el ministro de Salud Ginés González García adelantó que en enero el país recibirá 5 millones de dosis más. Y que en febrero sumarán 14 millones de dosis de Sputnik V, con opción de compra de 5 millones más si hace falta reforzar el lote de vacunas. Todo ello totalizará 19,3 millones de vacunas a febrero, con opción de que alcancen las 24,3 millones de dosis para inmunizar totalmente a 12,1 millones de argentinos.

Fuente: Infobae

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