Fiebre, cefalea y mialgia: algunos de los efectos adversos que sufrieron los argentinos vacunados con la Sputnik V

Salud 02 de enero de 2021
Se conocieron en las últimas horas datos de un reporte estadístico en relación a los primeros 32.013 inoculados con la vacuna rusa en la Argentina, en el que se informa de 317 casos de efectos adversos.
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En las últimas horas, el Ministerio de Salud, a través del Sistema Integrado de Información Sanitaria de Argentina (SIISA), dio a conocer un informe en donde detalla 317 casos de ESAVI (efectos adversos) posteriores a la vacunación tras la aplicación de 32.013 dosis de la vacuna rusa Sputnik V a argentinos reportadas en el Registro Federal de Vacunación Nominalizado (NoMiVac). Del 44,2% de los ESAVI reportados, hay personas con fiebre, cefalea y/o mialgias iniciadas 6 a 8 horas después de la vacunación.

Se trata de efectos secundarios descritos relacionados con la vacunación con la vacuna producida por el el Centro Nacional Gamaleya de Epidemiología y Microbiología de Rusia. Argentina comenzó a vacunar los últimos días de diciembre con las 300 mil dosis iniciales que llegaron desde Moscú y espera continuar durante los próximos meses con las 20 millones de dosis totales.

En estas últimas tres semanas, la expectativa por la primera aplicación de las dosis de todas las vacunas ya autorizadas creció a medida que la ciencia también monitorea los posibles efectos adversos esperables que las fórmulas pueden generar cuando se inocula masivamente a la población.

Fuentes del Ministerio de Salud precisaron a Infobae que “el informe del SIISA es algo que estaba establecido que se iba a hacer como parte del plan estratégico de vacunación que está publicado y tiene que ver con diferentes componentes entre los cuales está la parte poder registrar los eventos supuestamente asociados a vacunación e inmunizaciones (ESAVI)”

“Para estos casos existe la Comisión Nacional de Seguridad en Vacunas que estimula la notificación a este tipo de eventos, que pueden o no estar vinculados a la aplicación de la vacuna. En este caso particular de los 32 mil argentinos que recibieron la vacuna de Sputnik V, la cifra de 317 eventos adversos corresponde al 1% de los vacunados totales. 98,8% del total son eventos leves, y los mismos fueron notificados por el Instituto Gamaleya en la Fase I y II (de seguridad) de los estudios clínicos de la vacuna Sputnik V. La vacunación empezó el 29 de diciembre y el corte comprendido por el documento comprende las primeras 36 horas”, añadieron.

De acuerdo a lo informado por la cartera sanitaria a este medio, “las dosis aplicadas y los eventos se pueden informar tanto en línea o simultáneo o dentro de las 24 o 48 horas siempre y cuando sea leve. Cuando son graves tienen que ser notificadas lo antes posible. Este es un sistema que está establecido hace tiempo y lo que se hizo durante estos meses de pandemia fue fortalecer con las jurisdicciones el sistema de notificaciones para poder aceitar estos procesos. Se estimuló que se notifique todo, para poder saber cuáles son las estadísticas en relación a la aparición de eventos reales. Esto se llama Vigilancia de Eventos Posterior a la Introducción de un medicamento o vacuna”.

En diálogo con Infobae, el médico clínico y doctor en Medicina, diplomado en Bioestadística y en Filosofía Carlos Regazzoni, advirtió que hay 4 puntos importantes a destacar: “Primero se sabía que estas vacunas iban a dar reacciones adversas porque hubo poco tiempo de ajustar detalles que tienen que ver con su composición, en todo el mundo están apareciendo más reacciones adversas que las esperadas con las vacunas, por ejemplo en el caso de Pfizer-BioNTech la incidencia de shock anafiláctico, que es muy grave, fue de 1 en 100 mil, cuando normalmente es de 1 en 1 millón”.

“El segundo punto a resaltar es que varias de las reacciones adversas de las otras vacunas ya se preveían gracias a la información que se tenía de los trabajos de investigación clínica y en el caso de Sputnik V no tenemos los estudios previos sobre los efectos adversos. Es decir, en aquellas que hubo información por los ensayos clínicos o trials previos es más fácil interpretar lo que ocurre a medida que se va vacunando y en el caso de Sputnik V al no contar con las investigaciones sobre los efectos adversos por parte de los fabricantes/desarrolladores este punto se complica mucho y es muy difícil interpretar lo que está sucediendo”, precisó y añadió: “Estas vacunas darán más reacciones adversas que lo habitual, porque no hubo tiempo para ajustar los excipientes u otros componentes específicos que a veces se pueden cambiar si los pacientes lo toleran mal por ejemplo. Pero en este caso y contexto no había posibilidades de adecuar por los tiempos y la emergencia sanitaria que conllevan la pandemia”.

“Y cuarto, diría que como la pandemia está descontrolada en nuestro país y la segunda ola ya empezó, en el costo-beneficio algún tipo de riesgo vamos a tener que asumir, porque sino lo que nos va a quedar es la cuarentena estricta”, agregó. Según Regazzoni, “lo que se debería hacer es testeos masivos con cordón sanitario” y con el panorama actual, “si seguimos con el ritmo de vacunación tan lento y los casos subiendo, lo único que va a quedar por hacer es implementar una cuarentena estricta”.

Por otro lado, y consultado por Infobae, Adolfo Rubinstein, doctor y profesor de salud pública de la UBA y ex ministro de Salud de la Nación, manifestó: “Por lo que se reporta, 317 eventos adversos de 30 mil vacunados pareciera ser menos del 1%, es bastante habitual en cualquier medicamento o cualquier vacuna dentro de las primeras horas. No le daría demasiada relevancia, pero sí me parece que hay que monitorear los efectos adversos, los informados parecen leves, no me parece que sea nada que salga del eje de lo esperable en las primeras horas de la administración de una vacuna”.

La Escuela de Salud Pública de la Universidad Johns Hopkins en Estados Unidos publicó un detallado informe sobre qué se puede esperar de los efectos secundarios de la vacunas contra COVID-19. El doctor William Moss de dicha institución explicó que los efectos secundarios pueden variar según el tipo de vacuna COVID-19 que se suministre.

“Sabemos más sobre los efectos secundarios después de la vacunación con las vacunas de ARN mensajero (o ARNm) de Pfizer y Moderna, en donde el más común es dolor en el lugar de la inyección. Otros incluyen fatiga, dolor de cabeza, dolores musculares, escalofríos, dolor en las articulaciones y posiblemente algo de fiebre”, explicó el experto, que indicó que dichos efectos duran de 24 a 48 horas y no más de unos pocos días, y que los mismos fueron más frecuentes después de la segunda dosis en los ensayos previos.

“Estos efectos secundarios son típicos de la inflamación inducida por las vacunas y son un signo de la respuesta inmunitaria del cuerpo a la vacuna. Algunas vacunas son más reactogénicas, término que se usa para describir este tipo de efectos secundarios, y algunas personas tienen reacciones más graves que otras. Los efectos secundarios de las vacunas COVID-19 son similares a los que se observan después de la vacuna contra el herpes zóster”, puntualizó el especialista y remarcó que los mismos han sido menos frecuentes y graves en adultos mayores de 55 años en los ensayos de la vacuna.

Dentro de las reacciones esperables se pueden presentar con la vacuna Sputnik se encuentran dolor en el sitio de inyección, hiperemia, hinchazón. También reacciones sistémicas: síndrome pseudogripal de corta duración de inicio dentro de las 24 a 48 horas (caracterizado por escalofríos, fiebre, artralgia, mialgia, astenia, malestar general, cefalea) o menos frecuentes síntomas gastrointestinales (náuseas, dispepsia, disminución del apetito). Estas reacciones tienen una duración promedio de 24 hs de duración.

Del informe se desprende la información que 18 de las 24 jurisdicciones han notificado ESAVI al SIISA. El 99,3% de los eventos reportados fueron leves y moderados, que no requirieron hospitalización y evolucionaron con recuperación completa.

Fuente: Infobae 

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