Fernández buscará que los gobernadores decidan cierres ante el avance de la segunda ola de coronavirus

Sociedad 14 de abril de 2021
En Nación interpretan que “los gobernadores y los intendentes no están haciendo nada para evitar la segunda ola porque no quieren pagar el costo político”.
Fernandez con gobernadores

El Presidente tomó en cuenta la cantidad de contagios y la posibilidad de que colapse el sistema sanitario. Tendrá reuniones con los mandatarios provinciales para que todos asuman la decisión de cerrar aún más los centros urbanos

El lunes la Ciudad de Buenos Aires registró el número más alto de contagios desde el inicio de la pandemia. Ayer fue otro día récord de casos a nivel Nacional con su correlato en la Provincia de Buenos Aires. Datos que evidencian el avance de la segunda ola y su impacto en el AMBA.

En Casa Rosada ven con preocupación la escalada de los contagios, su repercusión en el sistema sanitario y son conscientes de que se deben profundizar las restricciones, sin embargo pretenden que los gobernadores avancen con los cierres de acuerdo a la situación epidemiológica particular de cada distrito. El temor a pagar el costo político de nuevas medidas impopulares y la necesidad de un acuerdo no solo con la oposición, sino también entre oficialistas.

En Nación interpretan que “los gobernadores y los intendentes no están haciendo nada para evitar la segunda ola porque no quieren pagar el costo político”. Pasan los días, cada día un nuevo récord de contagios, los casos aumentan a una velocidad preocupante por lo que la posibilidad de que se sature la disponibilidad de camas de terapia intensiva se acelera.

El Presidente tomó en cuenta la cantidad de contagios y la posibilidad de que colapse el sistema sanitario. Durante estas jornadas mantendrá conversaciones con los gobernadores por separado y no se descarta un Zoom del que participen todos, con el objetivo de que asuman la decisión de focalizar los cierres en los centros urbanos donde se registran la mayor cantidad de casos de coronavirus. A priori, el endurecimiento de medidas no incluye el cierre de colegios, de empresas, fábricas y comercios.

Además del margen de maniobra que ofrece la crisis económica, entienden que el sector productivo puede continuar desempeñándose como hasta el momento porque son los lugares donde más y mejor se respetan los protocolos. En el Gobierno consideran que en el ámbito laboral la situación está bajo control: la gente no se contagia trabajando; la transmisión del virus se da en actividades sociales donde no se respetan las medidas de cuidado, distanciamiento y aforo.

El otro foco de contagio se da en el transporte público donde, además de reforzar los controles, el Poder Ejecutivo intentará reformular su uso pero seguirá siendo para personal calificado como “esencial”. Hasta allí llegará el Gobierno Nacional, el resto de las decisiones recaerán en los gobernadores. Alberto Fernández se encuentra frente al avance de la segunda ola en un contexto de escasez de vacunas e incertidumbre sobre la llegada de nuevas dosis. “El Presidente se hace cargo del Estado Nacional, pero los gobernadores se deben hacer cargo de sus provincias y los municipios”, afirman en Casa Rosada.

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